miércoles, 16 de julio de 2014

Perú


 Hace un poco mas de un año estuve en Perú, conocer Machu Pichu fué la principal razón de elegir este destino, el cual me dejo grandes vivencias, muchas buenas y otras no tanto y tal vez por eso hasta ahora vengo a contar un poco, soy de coleccionar grandes cantidades de fotos y no sé ni qué hacer con ellas, borrarlas algún día o venir y dejar un poco de constancia gráfica, si al menos fueran buenas otra cosa sería, pero mas bien son como memorias mías, bueno, la cosa es que un viaje así no se olvida tan fácil, primero porque el sitio es grandioso, desde el camino a la zona arqueológica tiene su encanto, es ir en un tren panorámico, escuchando música andina que nos ambienta y prepara para recibir Machu Pichu con todos los sentidos, un lugar encantador, rodeado de montañas grandes y verdes, lleno de leyendas que le dan un toque místico.

Después de conocer todo un día el lugar uno puede regresar a disfrutar el pueblo de Cuzco que es realmente bonito, de esos pueblos de cuento, con calles empedradas, casas con tejados y balcones con flores, sin embargo, la multitud de turistas le quitan (a mi parecer), el ambiente de pueblo, pero no deja de ser ecantador.
 Ademas que de que es parada obligada, ya que ahí tiene uno que llegar para abordar el camión que nos lleva a la terminal del Perurail que nos llevará a Machu Pichu. Tiene aereopuerto lo que hace fácil el acceso desde Lima y de regreso.

Conocí las líneas de Nazca, algo sorprendente, muchas figuras y rayas en medio del desierto, las cuales de visitan en avioneta, un viaje largo desde Lima para llegar a Nazca y estar una hora, pero si, creo que si hay que ir si uno anda por allá, vale la pena. El desierto de Ica es muy divertido, se practica el sandboard y la pasa uno genial trepados en unos carros abiertos que suben y bajan las empinadas dunas a buena velocidad, gritos y risas nos invaden y hacen pasar realmente momentos divertidos. Lima, mmm, una ciudad grande y caótica, con edificios muy bonitos y otros pues como en todos lados no tanto, mucho mas grande de lo que imaginé, con gente amable y eso sí, mucho tráfico para no extrañar mi México.

 Y la lista sigue, solo que no alcanza el tiempo para meterse a cada rinconcito...
Un lugar menos en mi lista de lugares a conocer de este mágico planeta ♣

miércoles, 4 de junio de 2014

Mas rojo que las bayas


Crecí en un lugar donde el color del cielo siempre fué azul intenso y donde había unos arboles que en determinadas épocas del año daban flores rojas también intensas, por lo que no habia porque maravillarse de lo cotidiano o tal vez porque cuando uno es niño no hay añoranza porque ha uno vivido tan poco que no hay recuerdos.

Después cambié de lugar y no es que nunca había visto un cielo gris, pero no tan frecuente, y tampoco había árboles con flores rojas, me volví un poco solitaria y un poco lectora. Una vez en una revista se publicó una novela corta, la leí y recuerdo como sentí por primera vez la añoranza de otros tiempos. La historia era de una pareja, el la conoció en un bosque de cielo azul y árboles de bayas, desde que la vió y se vieron a los ojos supieron que había una conexión fuerte, todos los días la visitaba y platicaban largas horas, mas bien él le platicaba y ella sonreía,  pero cuando caía la noche ella corría entre los árboles y se le desaparecía... así pasaron algún tiempo hasta que ella le dijo que ya no podía estar ahí, que por favor la ayudara y solo repetía una y otra vez la frase "Mas rojo que las bayas", no le decía su nombre ni otra señal mas y así un día por fin ella ya no apareció, el siguió visitando el bosque a diario y nunca mas la vió, iba y se sentaba al pié de algún árbol, lloraba y recordaba el rostro y la sonrisa de ella, empezó a consumirse de la desesperación. Por fin pidió ayuda al pueblo, dió la descripción física de ella y la buscaron en el bosque, pasaron varios días y por fin la encontraron... había muerto y estaba abajo de un árbol de frutos de bayas rojas.

La historia es mas larga y seguramente con mas detalles, pero esto es lo que recuerdo, me acuerdo que cuando la leí me entristeció mucho y siempre que mencionaban el bosque y el rojo, recordaba yo los árboles rojos de mi infancia, vamos que en mi pueblo no hay bayas, como imaginar lo que no se conoce.

Volví y ví el árbol y el cielo azul, ahora lo que recuerdo es la historia de la pareja enamorada y me vuelve un poco la nostalgia.


Supongo que no soy la única que al ver una imagen se nos vengan los recuerdos y las historias, y sino pues si estoy un poco loca, pero solo un poquito. Por cierto, si existe conexión entre dos personas con solo verse a los ojos, y sí, es hermoso.

lunes, 31 de marzo de 2014


Los libros hacen mas aguda la mente, la vida mas emocionante, el espíritu mas grande y el corazón mas apasionado [...]


Lecturas de sábado por la noche.
Pequeño gran placer.

viernes, 7 de febrero de 2014

Islas Marietas

El yatecito se movía lentamente, el sol no terminaba de calentar mi cuerpo que había pasado un rato en el agua observando pecesitos de colores, al lado mucha gente, nadie recuerdo de ese momento excepto tu, eres suficiente.

El destino lo imaginé mejor de lo que realmente fué, una isla con una cúpula de piedra, todo eso es verdad, pero somos tantos los visitantes que es imposible disfrutarlo, parecíamos hormigas naranjas nadando en competición destino a la isla. El lugar sin duda es bonito, pero unos a otros nos estropeamos la estancia. Es imposible nadar ahí de tantos que nos aglutimanos en la pequeña playa, una hermosa playa de arena blanca que hace que el agua sea transparente y azul.

Un buen rato, exploramos una pequeñísima parte de los alrededores de la isla buscando pecesitos de colores, había algunos realmente coloridos, pero no exageremos, no eran tantos, me dieron a tocar una estrella de mar, sentía que un gusano con muchas patas me agarraba mi mano, ash que miedosa, entré en pánico y solté al pobre animal. No hubo ballenas como nos prometieron, bueno a lo lejos sí, pero nunca las vimos cerca, solo al inicio un grupo de delfines tan bonitos y juguetones. El mar por sí solo ya es impactante, hermoso, azúl, lleno de misterio, todo lo demas es extra.

Un día diferente, lleno de gente, de música, de gritos y risas. Sin duda, parte de la diversión está en nosotros y yo la pasé increíble, aún siento la sensación del agua fría y las manos seguras que me llevan mas allá, desafiando mi miedo y mi curiosidad.
El mar y yo, el mar y nosotros.
Click de tí para mí
La escapada fué corta, pero estuvo llena de palabras y vivencias que se graban en el corazón. El 2014 inició sorpresivamente honesto, bonito pues.

 Por cierto azul mío, un día permíteme mostrarte la belleza de la luna, te enamorará...tanto como aquella luna roja que se comió otra playa en una madrugada... ILD

lunes, 27 de enero de 2014

¿Te cuento un cuento?

Me gusta contarte cuentos mientras te cuido del lobo, me gusta soñar contigo cuando parece que la ciudad está en paz, cuando tu también estas en paz, me gusta convertir mis sueños en cuentos para poder ofrecerte una historia bonita todas las mañanas. A cambio escuchas atentamente, a veces te ries, a veces eres protagonista, a veces tu me cuentas historias, a veces creo que te gusta.

2014 y mis cuentos ¿quieres?

martes, 17 de diciembre de 2013

Aún 2013

Como cada minuto cuenta y no ha terminado el año, aun no puedo decir que mi 2013 tuvo ciertas complicaciones que aún no termino de resolver, dicen que lo bailado nadie nos lo quita y yo sí que bailé, que la balanza no esté equilibrada no es culpa del destino, ni de las circunstancias, sino mías y pues ni modo de reclamarme, por lo que vamos a ver si el próximo año centro la atención mas en mí. Pero así que muy sufrida pues tampoco, viajé (poco) pero lo hice, dí check a un lugar inca mágico de esos que estan en la lista de espera, salí mucho con mi familia, algo que me hacía falta pues el año anterior la descuidé, solo por mencionar un poco.

Al final, solo queda reconocer y actuar, pasa que no estoy acostumbrada a tratar con cambios inesperados, supongo que es normal, pues uno está hecho para estar en equilibrio.



La vida me gusta mas a colores, cuando uno recuerda una vivencia y tiene en la mente esa viveza alegre y multicolor, es cuando uno dice que valió la pena.

Y como esto aún no termina, a ver si cerramos el año con paisajes azules y verdes, que dibujen caritas sonrientes y que si hay lágrimas que sea por desbordamiento de carcajadas.

Seguimos...

domingo, 29 de septiembre de 2013


El mejor tipo de amor es el que despierta el alma y nos hace aspirar a más, nos enciende el corazón y nos trae paz a la mente.

(Diario de una pasión)