Algo bonito...
Hace poco me subía a un avión con destino a Lima, nunca había viajado sola así que iba medio inquieta, primero la gran sorpresa fué que me tocó en primera clase y no de clase turista, luego ya feliz instalada en el amplio y cómodo lugar, me tocó de compañera una chica venezolana muy amigable, luego alguien se ofreció amablemente a tomarme la foto que muestra que me tocó el privilegio de viajar en primera clase, entre pláticas nos hicimos mas conocidos. Viajar sola tiene sus recompensas.
Sorpresas bonitas de la vida ♥
Estos días fueron un caos, literal, con sorpresas, con sobresaltos, con todo lo que no se puede uno imaginar y que pasa. Pasa porque una es confiada, porque cree que el mundo es rosa y no, el mundo es multicolor.
Ando escribiendo lejos, sobrepesando. Cuando pregunto hay silencios, y cuando no pregunto hay confesiones que no duelen, matan.

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